30 de septiembre de 2010

Pelo brilloso



Una buena opción para cuidar nuestro pelo es echar mano de las recetas caseras. Así obtendremos unos magníficos resultados y nuestra economía no se resentirá.Este acondicionador para dar brillo al cabello, a base de miel y fruta, conseguirá que tu cabello recobre su brillo y luzca realmente espléndido.
Ingredientes
Un plátano grande.
2 naranjas.
5 cucharadas de miel.
Preparación
Se pelan los plátanos y se trituran.
Mezclar con el jugo de las naranjas y licuar.
A continuación se agrega la miel y se mezcla todo bien consiguiendo una pasta homogénea.
Aplicación
Aplicamos sobre el cabello como si se tratara de un champú y damos un buen masaje a nuestro cuero cabelludo.Debemos dejarlo actuar durante unas dos horas.Eliminamos lavando el cabello con un champú adecuado a nuestro tipo de cabello.
Un consejo
El uso del secador no es muy conveniente para lucir un pelo con brillo. Si podemos es mejor dejar que nuestro cabello seque al aire libre.

Elia Arcas


Colaborador de enbuenasmanos.com

Pastel dulce de calabaza con glaseado de limon







Este pastel de calabaza o zapallo con glaseado de limón es un claro ejemplo de que existen recetas sin leche ni lácteos y que sean deliciosas.




El agradable sabor dulce de la calabaza la hace muy apropiada para ser utilizada en repostería como por ejemplo en este pastel, en la que combina perfectamente con el limón del glaseado.
Ingrediente para el pastel
200 g. de calabaza.
2 huevos.
50 g. de azúcar integral.
50 ml. de aceite de girasol.
120 g. de harina integral.
1 cucharada de levadura de repostería.
1 cucharita de canela en polvo.
Para el glaseado
30 g. de mantequilla ablandada.
30 g. de azúcar.
2 huevos.
El zumo de 1 limón y su ralladura.
Elaboración
Batir los huevos con el azúcar hasta conseguir una crema fina. Añadir el aceite y seguir batiendo unos minutos más y reservar.
Tamizar la harina dentro de un bol junto con la canela y la levadura. Añadir la calabaza rallada y a continuación la crema de huevos, aceite y azúcar.
Mezclar a fondo, vertiendo la masa resultante dentro de un molde previamente engrasado.
Introducir en el horno precalentado a 180º durante 40 minutos aproximadamente. Sacar del horno cuándo se haya enfriado y desmoldar.
Mientras, cocer al baño maría, los huevos batidos con el azúcar añadiendo el resto de los ingredientes, sin dejar de remover, evitando la ebullición y en cuánto espese colocar el cuenco en agua fría para parar la cocción.
Untar el bizcocho con el glaseado y reservar en el frigorífico.
Nuestro consejo
También podemos hacer la misma receta sustituyendo la calabaza por zanahoria.Es aconsejable desmoldar el pastel sobre una rejilla para que pierda la humedad sobrante.

Lali Doménech


Especialista en estilismo y cocina


Colaborador de enbuenasmanos.com Contacta con el autor

29 de septiembre de 2010

El cuidado interior del niño


. IEl cuidado de la Vida Interior del Niño. Primera Parte:Hay un lugar interior que todos deberíamos conservar, un espacio de paz, de quietud, de sentimiento de Estar Bien y conformes, pese a lo que afuera suceda. Este espacio interior es nuestro refugio principalmente en los momentos de incertidumbre, de angustia o soledad.Todos debiéramos poder encontrar con facilidad este espacio, para poder allí refugiarnos en su paz y seguridad en los momentos difíciles. Sin embargo, lo que a menudo se siente es un gran vacío. Un angustioso e intolerable vacío del que desesperadamente se quiere huir. Es así que no pudiendo encontrar el recogimiento interior se busca aplacar por medios externos lo que no proviene de adentro. Los alimentos dulces como golosinas, la TV, los ruidos y sonidos constantes son los mejores aliados para evitar sentirse a si mismo. Se quiere lograr por lo menos por un instante la sensación de armonía física y anímica que no se presenta sin estos sedativos.Sabemos que muchas de las carencias sentidas en la adultez tienen raíz en la niñez, por eso la importancia de ocuparnos de los niños, de acompañar sus procesos, de conocer sus necesidades.Rudolf Steiner, el creador de la Antroposofía, ha descubierto que el ser humano posee doce cualidades a las que denominó como Sentidos -Doce Sentidos-.Para ser concreta y para que este conocimiento esté al alcance de todos, me referiré a uno de los sentidos más fundamentales, lo que Rudolf Steiner llamó el “Sentido de la Vida” o el “Sentido de Plenitud o Bienestar”.El “Sentido de la Vida” tiene una meta primordial: Comunicar la sensación de estar bien.Por un instante cierre los ojos y sienta su interior. Sienta si hay calma, si hay quietud. Ahora recuerde un momento donde esta calma no estuvo, donde se sentía alterado, nervioso o con algún dolor. Este es el sentido de la vida, el sentido que le comunica paz, o el sentido que le comunica un estado interior alterado.La actividad primera del sentido de la vida es transmitir paz y calma cuando todo está en orden, y cuando no es así, se altera sintomatizando en el cuerpo o en el ánimo. Normalmente nos damos cuenta de que estábamos bien, cuando comenzamos a sentirnos mal. Es decir, en general percibimos el sentido de la vida cuando se ve alterado por alguna razón interna o externa.El niño nace con la conciencia de que el mundo es bueno. Y en las primeras experiencias de malestar, de dolor o incomodidad física o anímica se le debe confirmar que el mundo efectivamente es bueno, calmándolo, acompañándolo y conteniendo su Ser para que vuelva a la paz.Es por eso que el sentido de la vida es uno de los sentidos fundamentales. Porque comunica al niño lo más sensible: ¿Cómo me siento? ¿Cómo es el mundo conmigo? Cuando el niño es pequeño su cuerpo le resulta incómodo, indominable. A medida que va creciendo va conociendo sus capacidades y sus límites. Va controlando sus impulsos apropiándose de si mismo.Pero cómo vive este proceso de adaptación y de autoconocimiento es de vital importancia para su futuro. El niño en crecimiento debe conectarse con la sensación de estar bien, de estar a gusto consigo mismo, de estar cuidado y contenido. Como ya he dicho, es aquí donde el niño tiene que confirmar que el Mundo es Bueno. Es en él mismo, en el sentido de la vida, donde debe sentir la bondad y la quietud.Al principio comenzará a percibirlo desde el cuerpo, lo cual tendrá eco en su interior. Lo que comienza como un cuidado físico se traslada a un sentimiento anímico de estar bien, de estar conforme, de estar en paz y seguro.Y este cuidado debe provenir de afuera, debe venir de sus padres al principio, y luego de todo el entorno más inmediato.Es esencial que el niño sienta de sus padres contención, amparo y cuidado, tanto de su cuerpo como de su estado interno. Los padres son para los niños la figura de Dios. Son lo más cercano que ellos tienen al Padre-Madre Celestial. Para el niño pequeño son su mundo, y de ellos necesita recibir amor para construir la confianza, la entrega, la alegría de existir.El niño a través del cuidado de sus padres aprende a confiar en la contención del mundo, y por otro lado e igual de importante, se genera en su interior un lugar de recogimiento, un lugar de calma y quietud. Aquí residirá la seguridad, el abrazo, la confianza y la entrega, y por supuesto, todo esto contribuirá significativamente en el desarrollo de su personalidad futura.En este lugar el niño podrá encontrarse en paz con su cuerpo y con su espíritu.Este lugar es el que buscamos desesperadamente cuando somos adultos. Es a este lugar donde queremos volver cada vez que sucede algo disonante. Este lugar es el interior del niño, pero he aquí la labor: Este lugar se construye con la presencia y el cuidado intuitivo de los adultos. Muchos padres tienden a asustarse o alarmarse cuando el niño está simplemente tranquilo. Reflexionan equivocadamente que ser pequeño significa estar en constante movimiento, murmullo o en un excitado estado anímico. Pero eso que asusta es lo que debemos permitir que suceda. La tranquilidad. El niño tiene la capacidad de estar tranquilo, solo que a veces no se le es fomentado o no se le es permitido. El niño ya desde muy pequeño debe aprender del silencio y la quietud sin que eso signifique estar desanimado o enfermo.Si el niño logra percibirse tranquilo, si se lo acompaña con entrega, podrá saber lo que es sentirse Bien internamente. Bien con si mismo y con los demás.Rudolf Steiner llamó a este estado “sentirse bien interiormente como integridad”.Hoy en día vemos a los niños reaccionar desmedidamente ante todo. Los vemos alterarse fácilmente, los vemos ir y venir con sus emociones a flor de piel. Hay una parte del niño que está sin control y que reacciona con facilidad. Si el niño se siente como una integridad armónica, se siente entero internamente, su cuerpo y su espíritu estarán capacitados para no quebrantarse ante diversas afecciones. Más sencillamente, si el interior del niño está bien está contenido, conoce lo que es la quietud, sabe lo que es la calma, no será vulnerable a cualquier hecho. Hoy nos encontramos ante niños absolutamente vulnerables a cualquier estímulo, niños con una muy baja tolerancia. Pero ¿Cómo podemos pedirles a estos niños que permanezcan quietos, que no griten, que estén tranquilos, si en muchos casos no conocen ese estado? Lamentablemente a menudo les es más familiar la desarmonía que la armonía.Esto es lo que tenemos que rescatar: el pedido de auxilio de los niños. La humanidad debe recuperar la calma, debe aprender las diversas formas de estar bien. Debe recuperar la vida interior porque esto es lo que más necesitan los Niños de Hoy. Contención y cuidado es lo que necesitan, y no se trata sólo del cuidado corporal, sino también anímico y espiritual, con dedicación sincera, con verdadera participación interna por parte del adulto.Si el niño recibe este amor a través del cuidado del entorno, si puede conocer lo que es estar tranquilo pero feliz, experimentará la bondad en su ser, la bondad del mundo, registro que le quedará para toda su vida.Antes de terminar, sólo una sutil e importante aclaración: lo que el niño vivenciará será lo que está detrás de nuestros actos, más allá de lo que se le muestre. El niño tomará la esencia que está detrás de las formas, por eso el trabajo es mutuo. Los niños son un reflejo de nosotros mismos. Podremos mostrarles tranquilidad, podremos cuidarlos exageradamente, pero lo que el niño tomará es la esencia de cada acto. Es el ritmo de nuestra respiración en ese preciso momento.En la segunda entrega trataremos las alteraciones de conducta y carácter ligadas al deficiente cuidado de la vida interior del niño.


Autora: Nancy Erica OrtizCreadora del curso "Los Niños de Hoy"www.caminosalser.com/nancyortizEditora de www.caminosalser.comFuente de inspiración y Bibliografía consultada: "Niños temerosos, tristes e inquietos", de Henning Köhler.Edición: Sebastián Alberoni - www.caminosalser.com

Pensamiento del dia

De la Kabbalah... por Yehuda Berg

Cuando a un conocido Kabbalista le preguntaron en su lecho de muerte: "¿Qué es lo más importante que hiciste en tu vida?", contestó: "Lo que estoy haciendo ahora mismo".Mantente presente en tu vida. Aprovecha el día, como dicen.

Este pensamiento fue extraido del boletin que me envian los hermanos
de la hermandad blanca





Evita el reumatismo


El ciempiés quiso preguntarle al sabio del bosque -un mono-, cuál era la mejor solución para el dolor que sentía en las piernas.
-Eso es reumatismo- le explicó el mono -. Lo que ocurre es que tienes demasiadas piernas. Sería mejor que fueras como yo. Con sólo dos piernas, el reumatismo raramente aparece.
-¿Y cómo hago para tener sólo dos piernas?
-No me fastidies con detalles –respondió el mono -. Un sabio se limita a dar el mejor de los consejos. Arréglatelas tú solo.

¿Puedo ayudar?

Nada más abrirse las puertas de la iglesia, el cura vio que una mujer entraba, se sentaba en un banco de la primera fila, y ponía la cabeza entre las manos. Dos horas más tarde, al pasar de nuevo por allí, la encontró en la misma posición.
Preocupado, decidió acercarse a ella:
-¿Puedo hacer algo para ayudarla?- le preguntó.
-No, gracias- respondió ella -. Yo ya estaba recibiendo toda la ayuda que me hacía falta, hasta que usted me interrumpió.
El jesuita Anthony Mello comenta: “en cierto monasterio, en lugar de haber escrito Guarden silencio, había un cartel que decía: Hablen únicamente si lo que van a decir es mejor que el silencio”.

Yo sé qué es lo que está bien

Un campesino regresaba a casa, cuando vio un jumento en el campo.
-No soy apenas un asno –dijo el animal -. Yo vi nacer al Mesías. Vivo hace dos mil años, y me mantengo vivo para dar este testimonio.
Asustado, el campesino corrió a la iglesia y se lo contó al párroco. –Imposible – dijo éste. El campesino lo asió de las manos y lo llevó adonde se encontraba el animal. El asno repitió entonces lo que había dicho antes.
-Insisto: los animales no hablan – dijo el religioso.
-¡Pero usted mismo lo ha oído de la boca del asno!
-¡Si serás bruto! ¡Así que vas a creer más en lo que te dice un jumento que en lo que dice tu párroco!

Eso también servirá con nosotros

Una fábula del escritor libanés Mikail Naaimé puede ilustrar bien el peligro de seguir los métodos de otros, por muy nobles que parezcan ser:
-Tenemos que romper las cadenas de la esclavitud a la que el hombre nos tiene sometidos –le dijo un buey a sus compañeros -. A lo largo de muchos años les hemos oído decir a los seres humanos que la puerta de la libertad está manchada con la sangre de los mártires. Vamos a descubrirla y entraremos allí con la fuerza de nuestros cuernos”.
Caminaron durante días y noches por la carretera hasta que vieron una puerta toda manchada de sangre.
-He aquí la puerta de la libertad –dijeron -. Sabemos que nuestros hermanos fueron sacrificados ahí.
Uno tras otro, los bueyes fueron entrando. Y sólo una vez dentro, cuando ya era demasiado tarde, acabaron dándose cuenta: aquella era la puerta del matadero.

Decidiendo el destino ajeno

Malba Tahan cuenta la historia de un hombre que encontró un ángel en el desierto, y le dio agua.
-Soy el ángel de la muerte y he venido a buscarte- dijo el ángel -. Pero como has sido bondadoso, voy a dejarte prestado el Libro del Destino durante cinco minutos. Puedes alterar lo que quieras en él.
El ángel le entregó el libro. Al hojear sus páginas, el hombre fue leyendo la vida de sus vecinos. No le gustó lo que vio: “Estas personas no se merecen cosas tan buenas”, pensó. Pluma en mano, se dedicó a empeorar la vida de cada uno de ellos.
Por último, llegó a la página de su destino. Leyó su trágico final y, cuando se disponía a cambiarlo, el libro desapareció. Los cinco minutos ya habían concluido.
En ese mismo instante, el ángel se llevó el alma de aquel hombre.


estos cuentos y fabulas fueron extraidos,del boletin de guerrero de la luz

25 de septiembre de 2010

pimientos verdes con arroz







Ingredientes (4 personas)


8 pimientos verdes medianos. 1 cebolla grande. 2 dientes de ajo. 4 cucharadas de aceite de oliva. 90-100 g de arroz. Salsa de tomate. 100 g de nueces peladas y picadas. 100 g de queso cremoso.
Cómo se elabora:
Freímos en una cazuela a fuego medio la cebolla picada en brunoise (pequeñito) y el ajo durante 10 minutos. Añadimos el arroz y un vaso de agua. Cocemos muy despacio con el recipiente tapado hasta que esté cocido el arroz, unos 20 minutos. Calentamos el horno a 180 ºC. Cortamos el extremo del tallo de los pimientos, vaciamos de semillas. Llenamos un cazo con agua y ponemos en ebullición y sumergimos los pimientos durante 1 minuto. Escurrimos y enfriamos con agua. Añadimos al arroz las nueces. Sazonamos con sal y pimienta. A continuación rellenamos los pimientos con la mezcla y los ponemos en una fuente untada con un poco de aceite. Rallamos el queso sobre los pimientos. Echamos la salsa de tomate en torno a los pimientos. Tapamos la bandeja con un papel de aluminio y horneamos durante 30 minutos.

"Pensamiento del dia"



De la Kabbalah... por Yehuda Berg

La realidad es un espejo. Mira en un espejo y sonríe, y la imagen sonríe de vuelta. Si insultamos al espejo, la imagen insulta de regreso. Dios nunca inflige castigo o ejerce juicio sobre nosotros. Son nuestras propias acciones negativas las que rebotan en nuestras vidas como reflejos del espejo cósmico. Hoy, realiza acciones positivas para que se refleje energía positiva de regreso a ti